martes, 6 de septiembre de 2022

DOLORES DEL RIO


María Dolores Asúnsolo y López Negrete de Martínez del Río, en el mundo artístico conocida como Dolores del Río, nació el 3 de agosto de 1905 -en algunas biografías figura 1906- en Durango (México). Actriz cinematográfica mexicana y cantante. 


Dolores del Río fue la figura estelar por antonomasia de toda la producción cinematográfica mexicana, en la que no sólo renovó los laureles que había previamente conquistado en Hollywood, sino que los aumentó. Su desahogada situación familiar (su padre, director del Banco de Durango, se vio obligado a abandonar México e instalarse en Estados Unidos durante la Revolución) le permitió recibir una esmerada educación en diversos países europeos. En 1921, a la edad de quince años, se casó con el escritor Jaime Martínez del Río, un rico hacendado licenciado en leyes y dieciocho años mayor que ella, cuyo apellido adoptaría más tarde como nombre artístico.

Acostumbrada desde muy joven a frecuentar ambientes intelectuales, figura habitual en los acontecimientos y tertulias culturales, su belleza llamó la atención del director estadounidense Edwin Carewe, que había realizado una visita de cortesía a la familia Del Río acompañado por Adolfo Best Maugard, pintor de cierto renombre e íntimo amigo de Dolores. Carewe, impresionado por la personalidad de la joven, la invitó a interpretar un pequeño papel en la película que estaba dirigiendo por aquellas fechas en Hollywood. Pese a que la iniciativa carecía por completo de un planteamiento serio, pues la muchacha se lanzó a la aventura por simple curiosidad, casi como un capricho sin futuro alguno, a partir de aquella primera película comenzó a recibir ofertas de trabajo e incluso apremiantes solicitudes de intervención en numerosos proyectos. Aquel éxito inicial tuvo, sin embargo, unas consecuencias no siempre beneficiosas para su futura carrera. En efecto, sus peculiares rasgos físicos condicionaron desde aquella primera película los papeles que se le ofrecieron en Hollywood, interpretando siempre personajes muy concretos, excesivamente marcados por sus orígenes étnicos y el exotismo de su belleza; fue, en Estados Unidos, la "mujer latina" por excelencia, un arquetipo de pasión y fuego alimentado por la fantasía anglosajona.

Su fulgurante éxito la alentó a instalarse en Estados Unidos, y permaneció allí durante el período comprendido entre 1925 y 1942; durante aquellos años de trabajo casi ininterrumpido interpretó veintiocho películas y se convirtió en una de las figuras señeras de la época dorada de Hollywood y, por ende, en una personalidad halagada internacionalmente y perseguida por las revistas especializadas. Aquel éxito, como se ha insinuado, no tuvo siempre efectos benéficos para la carrera profesional de Dolores del Río, que se vio a veces obligada a interpretar papeles de muy diversa entidad y de discutible enjundia dramática; en algunas ocasiones fue sólo la figura decorativa que se necesitaba para dar un toque de "color local" en ciertas producciones de finales de los años veinte.

Con la llegada del sonoro, Dolores del Río se acomodó perfectamente a los cambios producidos en la industria del cine, algo que no pudieron conseguir todos los astros que habían destacado en el cine mudo; de hecho, la década de los años treinta constituyó tal vez la época más brillante en la carrera de la actriz. De las películas que interpretó en la era del cine mudo destacan sus sugerentes intervenciones en What Price Glory? (El precio de la gloria, 1926) del mítico Raoul Walsh, Resurrection, 1927), The loves of Carmen (Los amores de Carmen, 1927) y Ramona (1928). De su etapa correspondiente a los primeros años del cine sonoro, en la que alcanzó gran popularidad, cabe mencionar The bad one (El malo, 1930).


King Vidor la dirigió en Ave del paraíso (Bird of Paradise, 1932), una producción del siempre polémico David O. Selznick para la RKO. La película provocó un alud de clamorosas (y gazmoñas) quejas por los atrevidos planos de la pareja protagonista, en los que, aparentemente al parecer, podían adivinarse las figuras desnudas de Dolores del Río y del galán que compartía con ella la pantalla, el famoso Joel McCrea. Tras esta cinta intervino en Flying Down to Rio (1933, estrenada en español como Volando hacia Río de Janeiro), película en la que destacaron como pareja unos actores de tercera fila por aquel entonces, pero que estaban destinados a alcanzar el estrellato: se llamaban Ginger Rogers y Fred Astaire, y no tardaron en desbancar a quienes figuraban en los primeros lugares del reparto. Por otra parte, debe reservarse un lugar destacado en su producción cinematográfica a Madame Dubarry (1934), basada en la tormentosa vida de la amante de un Luis XV ya sexagenario en la Francia del siglo XVIII.

Ante la escasa repercusión de las películas de la RKO, pasó a la órbita de los estudios Warner, para los cuales trabajó en numerosos musicales supervisados por Busby Berkeley, sin obtener el éxito que en un principio parecía presagiar la magistral dirección del gran coreógrafo del estudio. Tras realizar una incursión en el cine europeo con Acusada (Accused, 1936) y participar en Estambul (Journey into Fear, 1941), la frustrada tentativa de Orson Welles, decidió regresar a México y abandonar la Meca dorada del cine. En 1942, ya en su tierra, Dolores del Río trabajó en diversos filmes dirigidos por Roberto Gavaldón, en los que continuó interpretando los personajes que la caracterizaron en la cinematografía internacional. Son de singular importancia sus actuaciones en películas sobre la vida cotidiana del pueblo mexicano: la mujer primitiva bella pero temperamental, apasionada, triste y sincera, instintiva, patética y, sobre todo, afligida.

Su arte y su oficio de intérprete la hicieron capaz de identificarse con los más diversos personajes; ese oficio, adquirido sin duda en la mejor y más dura escuela, le permitieron expresarlos. Sus tablas y su experiencia la hicieron triunfar también en el doble papel de La otra (1946), asesina de sí misma, muy bien realizada por Roberto Gavaldón, admirable de fotografía y presentación, donde sólo la gran sugestión de la estrella y su magistral labor interpretativa hacen olvidar el tema falso y truculento, muy al gusto de las tragedias hollywoodienses de aquella época. Fecha clave en la carrera de Dolores del Río fue 1943, año en que protagonizó dos filmes de Emilio Fernández el Indio que habrían de convertirse en clásicos del cine nacional: Flor silvestre y María Candelaria. En ellos logró despojarse de la imagen de belleza exótica e imperturbable que le había conferido la industria hollywoodiense para mostrar un estilo emotivo, temperamental e incluso trágico que la convirtió en uno de los grandes mitos cinematográficos. Con los años, sus rasgos se afinan y estilizan; las características raciales se acentúan y el gesto se vuelve más intenso, sin perder en sobriedad, y la pasión se torna más desgarradora, aun cuando parezca más contenida.

Después de su regreso a México, Dolores del Río colaboró en varias producciones estadounidenses, de las que resaltan las dos obras dirigidas por John Ford: The Fugitive (El fugitivo, 1947, rodada como coproducción sobre la novela de Graham Greene "El poder y la gloria", y protagonizada por Henry Fonda) y Cheyenne Autumn (El gran combate, 1964). Recibió el premio Ariel a la mejor actuación femenina en tres ocasiones: en 1946, por Las abandonadas; en 1952, por Doña Perfecta, y, en 1954, por El niño y la niebla. En 1967, la Organización de Estados Americanos (OEA) le rindió un homenaje.

Durante las décadas de los años cincuenta y sesenta hizo también teatro y televisión, tanto en México como en Argentina y Estados Unidos. Entre otras, Dolores del Río apareció en Bugambilia (1944), La selva de fuego (1945), La malquerida (1949), versión fílmica de la famosa obra teatral de Jacinto Benavente, ¿Adónde van nuestros hijos? (1956), La Cucaracha (1958), El pecado de una madre (1960),  The trail of' 98, o Por unos ojos negros, (que sirvió de título a una canción que llegó a los más alejados rincones del mundo), International settlementDevil's playground (La sirena del puerto), The man from Dakota, uno de los mejores westerns de su época norteamericana, Historia de una mala mujer, en la que la actriz da libre curso a su talento interpretativo encarnando uno de los arquetipos femeninos que contribuyeron a forjar su leyenda, y La dama del alba, adaptación de la obra homónima de Alejandro Casona, constituyen un selecto ramillete de éxitos de su abundante filmografía. En sus últimos años, Dolores del Río participó en la obra de Don Siegel Estrella de fuego (Flamming Star, 1960), una película de la Fox para el lucimiento de Elvis Presley, en Siempre hay una mujer (C'era una volta, 1966), de Francesco Rossi y en Los hijos de Sánchez (1978) junto al astro Anthony Quinn.

Junto a ello debe destacarse su continuada participación en diversos montajes teatrales -como Father Hidalgo, El abanico de Lady Windermere, Querido embustero, La reina y los rebeldes y La dama de las camelias, entre otras- y en varios programas y series de televisión. Dolores del Río había abandonado la exótica imagen de sus primeros trabajos hollywoodienses, pasando por turbulentos y apasionados romances, seguidos de trágicas maternidades, y recreando un continuo melodrama que dejó de ser tal cuando, el 11 de abril de 1983, moría en Newport Beach (California), tras sufrir una penosa y larga hepatitis crónica.


FILMOGRAFÍA seleccionada:

El precio de la gloria 1926

Resurrection 1927
Los amores de Carmen 1927
Ramona 1928
The red dance 1928
The trail of' 98 (1928)
Evangelina 1929
The bad one 1930
Ave del paraíso 1932
Volando hacia Río de Janeiro 1933 
Madame Du Barry 1934
Wonder bar 1934
Por unos ojos negros 1935
Acusada 1936
Devil's playground 1937
International settlement 1938
The man from Dakota 1940
Flor silvestre 1943
Estambul 1943
Las abandonadas 1944
María Candelaria 1944
La sombra enamorada 1945
La selva de fuego 1945
Bugambilia 1945
La otra 1946
El fugitivo 1947
Historia de una mala mujer 1948
La malquerida 1949
La casa chica 1950
Deseada 1951
Doña Perfecta 1951
Reportaje 1953
El niño y la niebla 1953
Señora ama 1955
¿Adónde van nuestros hijos? 1958
La Cucaracha 1959
Estrella de fuego 1960
El pecado de una madre 1962 
El gran combate 1964
La dama del alba 1966
Siempre hay una mujer 1967
Los hijos de Sánchez 1978

Carteles del resto de películas seleccionadas:



 

 

 

 



 

 

 

 

 


 

 

 

 

 



Fuente: biografiasyvidas.com
Fotografía: pinterest.com
Carteles películas:
cartelespeliculas.com/filmaffinity.com/dvdgo.com/pinterest.com/cinedor.es/benitomovieposter.com/en.wikipedia.org/
film.famousfix.com/iceposter.com/todocoleccion.net.
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domingo, 4 de septiembre de 2022

JANE BIRKIN


Jane Mallore Birkin, conocida artísticamente como Jane Birkin, nació el 14 de diciembre de 1946 en Londres (Inglaterra). Actriz y cantante británica que vive en Francia desde finales de los años sesenta.


Su madre era la actriz Judy Campbell, y claro, la chica quería seguir los pasos de su madre, algo bastante usual y más con las recomendaciones de su progenitora. Así que estudió interpretación en la Academia Kensington y pronto actuaría en el mundo del teatro. En 1965, la alta Jane Birkin, quien mide casi 1’80, se casó con el compositor John Barry, y, ese mismo año debutó en el cine en el filme de Richard Lester El knack... y cómo conseguirlo (1965). Jane continuó una larga carrera en la gran pantalla con títulos como El magnífico bribón (1966), Blow up (1966) de Antonioni, película en la que aparecía ligerita de ropa, o La piscina (1969).


El matrimonio con Barry duró tres años, divorciándose la pareja en 1968. Ese año se casó con Serge Gainsbourg, una de las máximas figuras de la canción pop francesa con quien dio inicio a su carrera musical con el archifamoso “Je t’aime… moi non plus, disco sencillo erótico escrito por Gainsbourg. Apareció en 1969 y, aunque fue censurado por varias radios, llegó al número 1 en casi todo el mundo. Curiosamente Serge Gainsbourg había escrito en 1967 el tema para cantarlo junto a la sex symbol Brigitte Bardot, pero ésta decidió no hacerlo y a Serge no le quedó otro remedio que recurrir a su esposa. El tema estaba arreglado por el afamado compositor y músico francés, Michel Colombier .



El primer Lp de Jane Birkin se denominó Jane Birkin et Serge Gainsbourg (1969). Es su mejor trabajo, con la elegancia, intimidad y sofisticación pop 60’s otorgada siempre por la composición, arreglos y producción de Gainsbougr en temas como el mítico single o Jane B. En los arreglos estaba ayudado por Arthur Greenslade. Cuatro años, y después de colaborar en el estupendo álbum de Serge Gainsbourg Histoire de Melody Nelson (1971), tardó en aparecer su segundo LP acreditado a Jane Birkin, Di doo dah (1973), arreglado por Jean-Claude Vannier y escrito casi en su totalidad por Serge Gainsbourg. Con una sensual Jane en la portada, el disco retiene el encanto de la susurrante voz de Jane, destacando el inocente corte folkie homónimo.



Al margen de sus discos Jane Birkin prosiguió su trayectoria en el cine con títulos como Cannabis (1970), Romance de un ladrón de caballos (1971), Demasiado bonitas para ser honestas (1972), Si Don Juan fuese mujer(1973) o El trepa (1974). Lolita go home (1975) fue su tercer álbum discográfico. Con composiciones más mediocres que los anteriores discos, entre ellas, la funky y repetitiva que da título al disco.



Con el álbum Ex fan des Sixties (1978) volvió a regalarnos algunos temas interesantes, como la bonita balada homónima, en la cual, Jane, con texto de Gainsbourg, se acuerda de los Beatles, los Byrds, los Doors, los Shadows, Animals, Moody Blues, Brian Jones, Buddy Holly, Eddie Cochran, Jimi Hendrix, Janis Joplin, Elvis, Otis Redding o T. Rex. Otros temas destacados del disco son “Exercice en forme de Z” o Nicotine (Il est parti chercher des cigarettes)En 1980 Serge y Jane rompieron relaciones sentimentales, que no profesionales. Después de esta ruptura comenzaría su emparejamiento con el director Jacques Doillon.



A lo largo del decenio de los 80 fueron apareciendo los álbumes Baby alone in Babylone (1983), Quoi (1985), Lost song (1987) y el directo Au Bataclan (1987), otras, menos logradas que anteriores discos y con aplatanada producción mainstream para sonar en las radios más olvidables, de las colaboraciones entre Gainsbourg y Jane Birkin, que culminaron con Amour des feintes (1990), ya que Serge falleció en 1991. 


Un año después apareció otro directo, Je suis venu te dire que je je m'en vais...(Concert integral au Casino de Paris) (1992). Años más tarde se editaron los recopilatorios de rigor con revisitaciones de temas de Gainsbourg, otros trabajos en vivo, y nuevos discos en estudio, entre otros, como (A la légére) (1998) o Rendez-vous (2004), en donde Jane hacía duetos con Manu Chao, Brian Molko, Caetano Veloso, Bryan Ferry oFrançoise Hardy.









FILMOGRAFÍA seleccionada:

El knack... y cómo conseguirlo 1965

El magnífico bribón 1966
Blow up 1966
Wonderwall 1968
Slogan 1969
La piscina 1969
Los caminos prohibidos de Katmandú 1969
Mi diminuto asesino 1970
Cannabis 1970
Romance de un ladrón de caballos 1971
Demasiado bonitas para ser honestas 1972
Si Don Juan fuese mujer 1973
Siete muertos en el ojo del gato 1973
La mostaza se sube a la nariz 1974
El trepa 1974
Siete muertos por prescripción facultativa 1975
Las carreras de un banquero 1975
Te amo... pero yo no 1976
El animal 1977
Muerte en el Nilo 1978
La miel 1979
Muerte bajo el sol 1982
La pirata 1984
El amor por tierra 1984
Daddie Nostalgie 1990
La bella mentirosa 1991
Entre dos mares Li 1995
Oscuros recuerdos 1995
On connaît la chanson 1997
La hija de un soldado nunca llora 1998
El último verano 2009
Volver a nacer 2012
Crónicas diplomáticas 2013

Carteles del resto de películas seleccionadas:































DISCOGRAFÍA seleccionada:
ÁLBUMES:















SINGLES:





Fuente: alohacriticon.com
Fotografía: pinterest.com
Carteles películas: cartelespeliculas.com/todocoleccion.net/filmaffinity.com/amazon.com